
Crecimiento, experiencias, risas, esfuerzos, dedicación, disciplina, y expectativas son algunas de las cosas que Nuestra Belleza México deja en todas las mujeres mexicanas que viven esta maravillosa experiencia.
Ser Reina de belleza no son solamente tacones, vestidos, maquillaje y peinado, va más allá de eso. Nuestra belleza busca a mujeres integrales, que puedan expresarse frente a un público, que tengan opiniones concretas, que estén actualizadas, y que sean sensibles ante problemas que el mundo enfrenta. Una reina de belleza no es perfecta, es humana y se equivoca, pero eso si una reina es una guerrera que siempre esta en constante lucha por mejorar sus debilidades y conservar sus cualidades. Una ves que estas en el escenario te das cuenta que se necesita de seguridad, proyección, porte, carisma, buena pasarela, pero más allá de eso, es el compartir. Compartir tu persona con la gente, compartir esos segundos en el escenario con el público. Con esta experiencia también he descubierto algo grandioso, el cual es disfrutar cada momento en tu vida. Cuando se disfruta cada momento, es cuando uno se puede concentrar más y puede lograr su objetivo.
Se requiere de mucha disciplina, mucho esfuerzo, dedicación y mucha mentalidad positiva. Se trata de ser tu misma, manteniéndote firme en tus pensamientos y en tus actitudes. Un claro ejemplo de reina es Lupita Jones, directora nacional del certamen Nuestra Belleza México, quien para mi es un ejemplo a seguir, una mujer que con sus propias manos inicio este gran sueño que pronto se convertiría en el sueño de muchas mujeres que este año celebra sus 15 años. Es de admirarse su perseverancia, disciplina, esfuerzo, y sensibilidad.
Nuestra belleza, dos palabras que llevaré en mi persona por siempre. Mi experiencia en Nuestra belleza ha sido única e inolvidable. Desde el día que me coroné como NB Nuevo León, hasta ahora en día he tenido la oportunidad de aprender muchas cosas de mi persona, de los demás y de la vida misma. He tenido la oportunidad de conocer extraordinarias personas, y de acercarme aún más a mis seres queridos. No ha sido fácil, porque he tenido que pasar por etapas difíciles, pero me he dado cuenta de que se necesitan de esas dificultades para valorar mas el esfuerzo que uno hace para llegar a la meta final.
Ahora viene lo mas emocionante; representar a México en Johannesburgo, Sudáfrica en el certamen Miss Mundo 2008. Es una responsabilidad y un orgullo para mí representar a nuestro país, sé que explotaré todo lo aprendido y viviré cada momento al 100%. ¡Vamos por esa corona!.